domingo, 10 de abril de 2011
del cine a la pasarela
El cine lo hizo otra vez. De pronto, una película híper estética –Cisne Negro– instala una imagen y un estilo que de inmediato influyen en la sensibilidad creativa de los que diseñan y dictan la moda.
Sucedió con los diseños de Givenchy en los films protagonizados por Audrey Hepburn; en los ‘80, Flashdance impuso los colores flúo, las calzas y los sweaters holgados, y en los ‘90 Moulin Rouge, las enaguas y los tonos intensos y apasionados.
No se alzaron con el Oscar al Mejor Vestuario, pero las asesoras de vestuario de Cisne Negro y responsables del vestido con el que Natalie Portman subió al escenario del Kodak Theatre de Los Angeles, fueron las ganadoras morales de la noche y, definitivamente, las que rieron último. Ellas son las hermanas Kate y Laura Mulleavy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario